01
Fase de diagnóstico — Análisis y reequilibrio
Esta fase es el punto de partida de cualquier proyecto de reestructuración empresarial,
crecimiento, relanzamiento o valorización de la empresa. Antes de cualquier estrategia hacen falta
números claros, para entender con precisión de dónde se parte o desde dónde se puede volver a
empezar. Hace falta un mapa lúcido de la situación económico-financiera real de la empresa:
estructura de costes, sostenibilidad, posición de deuda, puntos críticos fiscales, verificación
del sistema de control de gestión, organización interna.
En esta fase el empresario obtiene una fotografía nítida de la empresa, una instantánea que va
mucho más allá de la cifra de facturación: qué funciona, qué frena y dónde intervenir de inmediato.
Las herramientas que ponemos en marcha
- diagnóstico en profundidad de la situación económico-financiera
- identificación de las áreas críticas y de las palancas de mejora inmediata
- plan de reequilibrio con acciones correctivas prioritarias
02
Fase estratégica — Plan de negocio y visión estratégica
El plan de negocio define los objetivos de la empresa, mide la sostenibilidad económica
de las inversiones y establece las prioridades de crecimiento a través de KPI, análisis de la
marginalidad, business plan y estrategias de acceso al crédito. Cada herramienta se evalúa en
función de la rentabilidad real y con vistas al equilibrio económico a lo largo del tiempo.
Con números y datos en la mano, en un buen plan financiero los objetivos, las inversiones y su
sostenibilidad dejan de ser simples intuiciones y se convierten en un programa concreto para
llegar a la apertura, al relanzamiento o a la ampliación del negocio.
Las herramientas que ponemos en marcha
- plan de negocio formalizado y compartido con el empresario
- KPI claros, medibles y actualizados regularmente en el tiempo
- posicionamiento financiero adecuado para las relaciones bancarias y crediticias
03
Fase de ejecución — Dirección financiera continuada
Es la fase en la que la estrategia se traduce en la gestión diaria de la empresa. Una vez
integrado en la organización como director financiero externo, acompaño al empresario con
actividades de seguimiento constante del rendimiento, cash flow, actualización del presupuesto,
coordinación de los partners (abogados, RR. HH., financiación subvencionada), reporting directivo
y financiero y acciones de apoyo a las decisiones económicas y financieras.
Como CFO externalizado, la mía es una presencia continuada que ayuda a la empresa a
leer los datos, anticipar los puntos críticos y captar nuevas oportunidades de desarrollo. Para
el empresario y los directivos se traduce en más control sobre la gestión, decisiones más
oportunas y una dirección financiera sostenible que —sin perseguir ya las emergencias—
acompaña el crecimiento progresivo de la empresa.
Las herramientas que ponemos en marcha
- un punto de referencia estable para las decisiones económicas y financieras
- un sistema de control de gestión actualizado y supervisado de forma continua
- informes directivos claros, útiles para respaldar las decisiones empresariales
04
Fase de consolidación — Valorización de la empresa y exit strategy
Cada decisión tomada hoy construye el valor de la empresa de mañana. Una buena gestión
financiera, un plan de negocio creíble y un control de gestión activo hacen a la empresa
más atractiva a ojos de bancos, inversores y potenciales compradores y aumentan su
valor percibido.
El resultado para el empresario es una empresa preparada para afrontar cada fase más delicada de
su ciclo de vida: un proceso de reestructuración empresarial, un relevo generacional,
la entrada de nuevos socios, una venta en las condiciones más favorables.
Las herramientas que ponemos en marcha
- un programa orientado a aumentar el valor de la empresa en el tiempo
- una empresa más sólida y preparada para afrontar nuevos retos
- el apoyo técnico en las operaciones societarias, del relevo generacional a la venta de la empresa o la entrada de inversores