El problema financiero
Lo que no se veía
La cuenta de resultados no era el problema: la empresa trabajaba y facturaba. El problema era que la caja llegaba siempre después, y nadie sabía cuándo. La liquidez se leía en el saldo bancario del día, que es una fotografía del pasado, no una previsión. Cada vencimiento fiscal o cuota se convertía así en una negociación de última hora, y el coste de ese desorden —descubiertos, aplazamientos, descuentos por anticipar los cobros— no aparecía en ninguna cuenta.
La situación de partida
- DSO medio de 78 días
- Margen EBITDA del 6,8 %
- Reporting disponible al cabo de unos 25 días
- Sin un cash flow estructurado a 13 semanas
Las herramientas puestas en marcha
- Cash flow rolling a 13 semanas
- Control económico de los pedidos
- Presupuesto mensual y KPI directivos
- Seguimiento de las cuentas a cobrar y calendario de cobros